Imagine all mañicos

Demasiadas cosas pasan últimamente y yo me paso más tiempo viviéndolas que encontrando el tiempo para contarlas…

Todo lo de Sol, la comedia en la universidad, las noches de KO con el abuelo, el retorno de Miguel, Aileen, John… Me puede la pereza, supongo, y el pensar en por qué te va a interesar lo que escribo.

Pero de pronto, un día miro las estadísticas de la web y sólo puedo agradecerte que sigas pasando por aquí para ver que no escribo nada…. Cambiará, a finales de junio, comienzo mi particular “Street tour 2011″ y juro y perjuro que si te pasas por aquí tendrás noticias mías. De hecho, ya ha medio empezado. Que recuerde, en los últimos meses he estado en las calles de Madrid, Guadalajara, León, Asturias, Galicia y Zaragoza.

Y hablando de Zaragoza, allí se unió Gorka para una obra de teatro de GrupoAviar en la que él actúa y yo me preocupo del sonido y de disparar las voces y músicas.

Tras la función, decidimos hacer noche en la furgo en un parquecillo junto al río, donde amanecimos con la agradable visita de una pareja de policías nacionales de paisano.

Inicialmente pensé que eran yonquis autóctonos que intentaban atracarnos. Me sorprendió tanto que no lo fueran, que les pedí que se identificaran, otra vez. Creo que me gané dos nuevos amigos.

En fin, nos pusieron la multa de rigor por lo primero que les apeteció y se marcharon por donde habían venido.

Cuando les pregunté por lo absurdo de todo aquello su excusa fue, literalmente, “son tiempos de elecciones”, a lo que yo no pude evitar comentar “ah, ¿y eso hace que tengan que subir su ratio de multas?”. Lo dicho, ♫amigos para siempre and you will always be my friend

Pero yo había ido a jugar y, confiando en que la probabilidad de encontrarse con los mismos policías era pequeña, le dije a Gorkilla, algo desanimado porque la multa fue para él, “vamos a marcarnos unos temas, a ver si se nos pasa”.

Y allá que fuimos. No elegimos muy bien la ubicación, creíamos que era un puente peatonal, y lo es, pero se permite el paso al transporte urbano y ¿adivinas?, a los coches de policía. Aún así fue estupendo tocar sobre el río con El Pilar de fondo.

Gorka se animó a poner el móvil a grabar y a tocar la armónica y la policía pasó unas cuantas veces pero nos dejó tranquilos. Las ganancias del show nos dieron para la comida así que, qué más se puede pedir.

Aquí lo tienes, Imagine, que viene muy bien para los tiempos que corren en los que las utopías casi se dejan meter mano.

Muchas gracias a Gorka por improvisar así, sobre la marcha. Y gracias a ti por seguir por aquí leyéndome.

Un abrazo,

Hare